A medias

Quiero ocuparme de las lunas que otros han dejado de ver.
Ocuparme de las lunas olvidadas.
De las llenas.
De las medias.

De las medias que quedaron colgadas en la lámpara cliché
Que todos recuerdan después del desnudo de media noche.
De las medias de media noche y su media luna.

Quiero ocuparme del ayer que dejé olvidado
En el pasado en que me dijeron
Que no esperara nada.

Del ayer en que esperé olvidada,
Aquella mañana en que creí que sería
Fría y feliz.

Del ayer en que esperé que tan solo la ausencia
De esa mañana,
Me tranquilizara por haberse vuelto constante.

Quiero ocuparme de lo constante. De lo que sigue
Estando ahí
Y aún espero que cambie.

Deseo un enemigo tan solo por una noche.
Que me quite el hastío del constante.
De las medias que nadie me quitó
Pues estaba sola.

De la luna que nadie caminó conmigo.
De la lámpara.

Ese enemigo que luche contra luces.
Que atenúe solo un poco aquellas que
Me están cegando.

Que luche contra mis ganas previas de ocuparme.
Que me quite las ganas de sentir.
Que me ocupe para no ocuparme de mis preocupaciones.
Que me ponga medias porque la luna está llena.

A los que no amé


Creo que nunca supiste
Que, al verme dormir,
No estaba soñando contigo.

Que fuiste un refugio
Para cargar un turno de experiencia.

 

Que veía tus gestos,
Y nuestros días,
Sin celebrar tu rostro.

Que no eras idilio,
Sino símbolo.
Que te llamé por mil nombres,
Para reemplazar tu vida.

Que te pido perdón
Por no entregarte la mía.

Que, a los cortos años,
No se sabe de amores
Ni de actos.

Que en la historia de mi vida
Siempre tuviste un reemplazo.
Que fuiste el único con un título,
Y que, desde tus días,
Como tú,
Nadie me ha amado.